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jueves, 18 de agosto de 2011

CARTA A UN FANÁTICO DE LOS TIBURONES DE LA GUAIRA

Saludo! Cómo te va?

Yo? Campana!

Leí con mucho dolor, su drama y sufrimiento, al ver su equipo de béisbol cruzando por ese trance, racimos de derrotas sucesivas que al que le duele es al fanático sincero, al que es capaz de rabiar, el que siente ver sus ojos inundarse de lágrimas ante impotencia, el que es capaz de querer saltar al campo de pelota para hacer lo que su equipo no puede hacer, ya que lo quiere hacer él o él tiene la certeza que lo puede hacer, esto lo desea todo fanático, cualquier joven enamorado de verdad, verdad del béisbol, ese que se juega en improvisados estadios en cualquier lugar de Venezuela y que divierten espontáneamente a la fanaticada que los admira y que no tiene que pagar costosas entradas y ni hacer tediosas colas para ver eso malabares a la hora de atrapar una pelota en jugada difícil y sacar un out por micronésimas de segundos sentenciados con gran dosis de honestidad porque no juegan para la taquilla, juegan para y por los corazones de quienes lo aupan y que no decir, cuando esos jóvenes que a lo mejor sin uniformes vistosos y que a lo mejor nunca han visto un dólar y que juegan a pesar de los dolores en los músculos y en el estómago porque a lo mejor no tienen los nutrientes necesarios que glorias beisboleras con reflejos de saetas pero a punta de esteroides es que arrancan aplausos en los grandes estadios de "yunaite steis".

Si nuestros indígenas hubiesen contado con toda la oportunidad para desarrollarse en todos los ámbitos de la mente y el cuerpo la cantidad de ilustres atletas serian mayores que tres centenas de peloteros que tenemos en el norte brutal y hambriento llenando de glorias a los dueños y la fanaticada yanki. Con desprecio y para justificarse un anglosajón dijo que los negros son los reyes de la velocidad y la distancia porque sus genes viene marcado por las persecuciones de que fueron víctimas y le hacían en África para traernos al "Nuevo Mundo", desdichada ironía de este racista del siglo XXI.

Hermano reflexione, sus rabias, su desesperanza, su dolor, su tristeza, su desconsuelo por las consecutivas derrotas de Los Tiburones de Guaira no tienen cabida en este mundo capitalista, lo que le interesa o le duele a los dueños de los equipos es ganar y ganar miles de billetes verdes.

Hermano, cada párrafo que le escribo aquí posteriormente se los leía a unos amigos magallaneros quienes una vez comentado cada párrafo me entusiasmaban y me daban ánimo en medio del jolgorio porque me asignaban la razón y me atizaban: -dale duro, no joda! ubícalo donde tiene que ir!.

Otro exaltado por mis párrafos o por mis verdades se extrañaba que a estas alturas donde se están validando las tesis del Socialismo del Siglo XXI y donde Eduardo Samán está sacando una tendencia de arrechos en el PSUV, tú seas de Los Tiburones de la Guaira.

Otro furibundo fanático gritaba a todo pulmón!: -que de bola tiene ese Esteban, quizás no leyó que Fidel Castro aseveró que el Negrito Obama recibió la derrota más grande para presidente alguno en los últimos 45 años en EE.UU. que coño! no la va a recibir! si Obama es del equipo de Los Tiburones de la Guaira!. Jajajajajajajaja!

Así siguió el jolgorio pero mientras yo leía en voz alta para que me corrigieran las reglas gramaticales, concordancia, el uso correcto de los adjetivos estos amigos que me rodeaban mientras yo redactaba caí en cuenta que ellos estaban descargando impunemente a mi amigo Estebán y los miré con firmeza girando mi cabeza como siguiendo las agujas del reloj y les repliqué con voz retadora: ¿Y qué me dicen del Magallanes? Enseguida todos se enseriaron, algunos carraspearon la garganta y adoptaron otra pose solemne y uno que quiso demostrar seriedad dijo: -Magallanes es otra cosa. ¿Y por qué es otra cosa? repliqué con energía. Alguien tartamudeó:- Bueno tu sabes que soy chavista y soy del Magallanes. Ah si! atiné a decir con asombró. Un par de escuálidos coincidieron en excusarse:- nosotros somos del Magallanes pero desde antes que Chávez lo confesara públicamente en cadena nacional.


Exclamé con bastante enojo:- Así es la verga! y señalé con energía a cada uno de los presentes, mientras los gringos nos quieren invadir, si, nos quieren invadir y si es posible nos metan la pelota de béisbol por la boca y el bate por el c... Uds. están entretenidos en la mal llamada pasión venezolana! quédense aquí que yo voy a saludar y felicitar al hoy General en Jefe Rángel porque le dijo cuatro vergas a los gringos y a los jerarcas escuálidos y también dejó sobreentendido pa´ los de este lado que el que no este casado con la revolución está divorciado pero concubinato y menos traición con la Revolución, no se acepta!

Espero hermano Esteban que si su depresión y estrés negativo le pasó leyendo estas líneas creo que he cumplido con mi deber, deber de todo amigo sincero, ser un antidepresivo.

Por último, no le pare bola si en su deseo está salir desnudo a la calle gritando en vez de Eureka! Eureka! Eureka! grite a todo gañote: Tiburón es campeón! tiburones campeón! hágalo no le pare -repito- al público de galería! Eso si…si Ud. ve a unos hombres corpulentos y vestido de resistente uniforme blanco, corra! No joda! Porque vienen por Ud. para ponerlo en buen resguardo, ese es la excusa para colocarle después un camisón que lo inutilizan y lo depositan en un lugar de reposo mental. Corra compadre no se que de parado! No se pare!



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