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martes, 23 de agosto de 2011

PATRICIO, EL PELA BOLA

Tengo un entrañable amigo, Patricio, chileno para más señas, pero muy digno como todo ese fraterno gentilicio.

La anécdota a contar sobre él, es que su espíritu aventurero lo llevó al “viejo continente” y “la peladera” suya por Europa era de tal magnitud, que a cambio de una interesante cantidad de euros disponía su cuerpo para que los laboratorios farmacéuticos experimentaran con él antes de poner sus productos en los anaqueles de las farmacias.

En una oportunidad comentan sus compañeros de habitación, siete en total para especificar y distribuidos en un espacio de 26 mts cuadrados, les regresó una noche de intenso invierno, todo distraído, y con la piel verde y hasta el cabello verde! todos se sorprendieron y la mayoría se aglomeraron por la única ventana de la habitación y amenazaban con lanzarse al vacío antes que ser contaminados por Patricio y con algún virus o bacteria desconocida por la ciencia hasta el momento.

Todos le rogaban que no se les acercara, sus ojos eran verde lorito cuando él en la mañana al salir los tenía como todos los días, marrón obscuro! y su piel latina la tenía verde como el Amazona desde el aire, cuando mi amigo daba un paso para adentrarse a la habitación todos gritaban espeluznantemente que no lo hiciera, le rogaban ¡por amor a Dios! ¡por tu madre!, che quédate a fuera que ya salimos! pero nada! al tercer paso cayó largo a largo mi amigo Patricio, despavoridos huyeron por varios días el resto de inquilinos, latinos todos, hasta que al tercer día Patricio dio señales de vida, agotado, extenuado, con hambre, desmemoriado y con aún algunos verdores en el cuerpo, al cabo de las horas recobra el sentido del tiempo, el sentido de él y soltó la carcajada en solitario rememorando y constatando que en esta oportunidad sus compañeros de cuarto no le habían "tumbado" sus euros obtenidos en tan valiente trabajo.

Es o no valiente el chileno que ahora en esta oportunidad ejerció su derecho a la venganza degustando todos los enlatados que los hijoeputas les dejaron en la estampida.

¿Le gusta a Ud. un empleo así?

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