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domingo, 31 de julio de 2011

CINCO HÉROES TALLADOS AL SENCILLO

Gaspar Velásquez Morillo

De cuál fuerza telúrica están hechos?

Cuál es la fibra humana que hilvana sus conciencias?

De cuál columna mambisa vienen?

Se alimentaron de la brisa que bajó de la Sierra Maestra?

quizás de la aureola del Granma?

O de la grandeza del diminuto Vaquerito?

Puede ser de la mirada de Camilo Cienfuegos?

O de las miradas de los y las pioneras?

Es posible del vaivén de las palmeras con el viento?

A lo mejor de la temeridad del Che?

O los nutrió un mapa esculpido en el Mar Caribe?

Pudo haber sido de las caricias al busto de Martí?

O pudo haber sido de la adolescencia de este?

Ya se entiende…

es suficiente una nota musical de Silvio Rodríguez?

“quemar el cielo si es preciso por vivir” por ejemplo?

Se desdoblan para vivir en libertad en sus conciencias?

El cuerpo lo tienen entre rejas?

O entre rejas viven quienes los encierran?

Cómo sentir puñaladas en el pecho sin quejarse?

Qué se siente cuando ves planificaciones para la muerte?

Duele cuando blasfeman de Fidel y a la patria madre?

Aprietan sus puños dentro de los bolsillos de sus pantalones?

Cuándo sientes las caricias de sus hijos?

A cuál hora del día sienten ternura? Las 24 horas?

Saborean Copelia de chocolate?

Añoran las calles de La Habana o de cualquier provincia?

¿Hikmet tiene razón? ¿se olvida nunca el rostro de la madre?

¿se borran de sus mentes las calles de la infancia?

¿Memorizan el primer beso en el Malecón?

¿De cuál dimensión humana son uds?

¿Se escaparon del futuro para el presente?

¿O vienen del ayer de la manigua?

¿Digan? ¿Se escaparon del arco iris o de los rayos de sol?

Ustedes no lo dirán pero andan por las calles

En cuáles calles? En las de Venezuela? Ecuador?

Bolivia? Argentina? Brasil?

Ya lo sabemos, ¿se cuelan Uds. por entre las rejas?

Quizás estén allí con algunas cartas pero sin electricidad

Pero sus sentidos del tacto, lee?

Uds. hacen la historia…aunque en silencio ha tenido que ser.

Sean uds. memorables! insignes!

El Granma navega de nuevo en sus corazones!

Y aunque Cuba tiene su aire hay nuevos aire en el mundo.

Pueblos recorren el mundo, buscan sus historias entretejidas

Sus rostros están allí a pesar que los oculten en la cárcel,

pero los vientos de los tiempos no son prisioneros.

Sus carceleros son sus propios carceleros,

La puerta de la historia estalló en mil pedazos,

ya se les ve las siluetas

Aunque ya están aquí…

_________________________.-

Periodista.

Venezolano egresado de la Universidad de la Habana – Cuba.

gasparvelásquez4824@gmail.com

gaspar_velasquez@yahoo.es

Se enlutan los paisajes rurales de Trujillo

SE NOS FUE JOSEFA SULBARÁN,

LA PINTORA DE LOS CERRILLOS

El 14 de enero de 2011 se nos fue Josefa Sulbaran, la Pintora de Los Cerrillos, Valera – Estado Trujillo. Josefa plasmó en sus lienzos toda la vivencia de los campos trujillanos que brotaron en ella, tanto en la espontaneidad de sus recuerdos, como de la imaginación y de conversaciones sostenida con quienes la visitaban.

Josefa desplegó los colores verdes en todos su esplendor y si es posible a la gama de verde existentes le agregó otros verdes, verdes del alma y que no decir esas nubes que parece que las bajaras del cielo ya no para pintarlas pero si para colocarlas con cuidado de madre en sus cuadros de “pintura ingenua” que de ingenua no tienen nada.

Josefa fue entonces la gran cautivadora de verdes y de nubes que sedujo en sus pinturas que mereció el reconocimiento de especialistas y del común pero ambos sensibles al hecho artístico de la espiritualidad humana, puede apreciarse que es una escala superior de la ternura, de la vastedad sensible de apreciar el mundo y a la dimensión humana.

La Bienal de Pintura y Arte Salvador Valero notará la ausencia de esta campesinita de frágil cuerpo, de dulces manos, quizás las nubes y los verdes de Josefa se reúnan en sus espacios para ofrendar el mayor reconocimiento a Josefa Sulbaran que es que niños blancos, rubios, mestizos, negros de las escuelas vayan a ver sus pinturas, que rían, que pregunten, que sean inquietos, que jueguen con Josefa, que ella tenga que mirarlas y mirarlos a todos y todas con sus tremenduras, jugando y pintado una obra colectiva para Josefa bordadas de nubes y verdes y ella sentada con sus manos descansando en su regazo después de recolectar tantas nubes y de atrapar mariposas, cigarras y flores verdes.

Así como Josefa, cuántas Josefas habrá como manantiales, ella de la vegetación fue descubierta, honor al autor, y plenó de retribuciones y satisfacciones.

Trujillo tiene que enaltecer el hilo histórico porque si de pueblos hablamos desde Caracas hasta el Alto Perú en la época de la Independencia Bolivariana no ha habido pueblo de más renombre y notoriedad que el estado Trujillo por los hechos rutilantes para el continente como los que allí acontecieron.

Josefa Sulbaran es una de esas personas que con la discreción de ser de otra dimensión humana abonó la estirpe trujillana. Sus cuadros andan en la Caracas, cuna de Simón Bolívar, en Puerto Ordaz, en manos de coleccionistas de otras regiones del país, así como en otros países, Brasil, EE.UU. Fue premio nacional de artes plásticas y mereció reconocimientos en salas y museos a nivel nacional.

Acompañamos el dolor del pueblo de Trujillo pero el pueblo y las instituciones tienen la responsabilidad de mantener en alto el valor histórico patrimonial de Josefa Sulbaran para Trujillo y para Venezuela. Convertir su casa en Museo donde aún se conservan una muestra de su fecundidad artística; que la Maestría de Literatura de la ULA - Trujillo, que la Universidad de las Artes en Caracas, el Ministerio de la Cultura, entre otras se aboque a interpretar y recopilar toda la obra de Josefa Sulbaran y reproducir sus obras. PDVSA tuvo esa iniciativa de recopilar a varios autores en el almanaque 2009. No esperemos que haya rapiña con su patrimonio o que vengan de universidades de otros países a estudiar el legado artístico de Josefa Sulbaran.

Al informar la muerte de Josefa Sulbaran a Diana Isabel Rojas me expresó por escrito este mensaje: “Que lástima. Nos queda su inocencia de pueblo que creo nunca abandonó y que plasmó con tanta ingenuidad en sus pinturas. Ese reflejo quedará en los ojos de la eternidad de las generaciones futuras que admiren su obra. Que descanse en paz. Amén”

gasparvelasquez4824@gmail.com

gaspar_velasquez@yahoo.es

@gasparvelasquez

PROSA INTIMISTA CON JOSEFA SULBARAN

Y EL POETA PÉREZ CARMONA

Gaspar Velásquez Morillo

Dos significativas personas contrapuestas en personalidad pero unidas por el hecho cultural y la sensibilidad. Era un deleite contar con la suerte que me premió la vida estar con ambos varias horas del día, en varias ocasiones.

-Me siento bien espiritualmente cuando vengo a casa de Josefa, dice en casi imperceptibles decibeles el poeta en confesión del alma.

-Aguarde poeta le respondo, con el mismo timbre de voz, permitámonos escuchar el silencio. Obedientes nos arrellanamos cada quien en su silla en complicidad como si fuéramos a cumplir un ejercicio físico de concentración cuyo instructor es el tiempo.

En tanto Josefa nos escucha y nos brinda una tierna sonrisa ante el pacto que realizamos.

Al cabo del tiempo le abordo: -Sepa poeta que tengo que hacerle alguna introducción a quienes van a leer esto, verdad?

Presto como siempre me responde con una cara risueña y jovial, asintiendo: -claro! Me respondió con un claro! de perogrullo pero sin ínfula de engreído, sino tutela de maestro.

Estábamos sentados cerca de Josefa mientras ella ensimismada desplegando su abanico de colores sobre el lienzo en su rincón de trabajo, quizás en su quehacer nos escuchaba pero no intervenía pero la sentíamos como si estuviéramos conversando con nosotros.

Por Josefa hablaban sus cuadros y los motivos de cada uno. Donde tendiéramos la mirada estaba una expresión del arte, del arte espiritual y del arte de las manos, quién dirigiría a quien.

Aunque no le hice la introducción a estas líneas, menos me acordé de William Fualkner ni de García Márquez y sus planos temporales, creo que no fue necesario, pero no se lo di a leer a él. El siempre fue generoso en sus juicios sobre mí y si no lo fuera no se iba a desvanecer mi admiración literaria por él.

A los dos orfebres de su arte particular les encantaban la música de cuerdas, popular o clásica, se extasiaban con los compases, era como dar tregua al cuerpo y paz al cerebro en medio de la conflagración que establecían tantas ideas quienes pugnaban por expresarse primero que el día no alcanzaba, era la guerra de los días, de tantos días, de todos los días. Fueron fecundos.

El Poeta en su febril juventud y sus tertulias caraqueñas codeándose con lo granado del mundo cultural de los años 70. Una fecunda alforja con libros y vivencias. Sobre su retorno a Trujillo, no recuerdo que me respondió pero debió darme alguna respuesta válida. Si repito yo lo que expresó el poeta turco Nazim Hikmet en unos de sus poemas, “Hay dos cosas que nunca olvida el hombre, el rostro de su madre y el pueblo donde nació”.

A mi me venía a la mente muchas preguntas sobre los padeceres de Ernest Hemingway así como sus aventuras aplaudidas por el éxito en varios continentes para hacerse lo que es y lo que fue. Ah! Paris es una fiesta, es un brindis con final abierto, les parece?

Pero desde un punto geográfico se pueden sobrepasar las colinas y también viajar a los confines del mundo. Pregunto: -Por qué no?

Josefa seguía pintado, de repente viajaría en su silencio por quebradas, valles, montañas y llanuras, o viajando a encantados y lejanos lugares buscando más espectros multicolores de verdes y encantando nubes, ambientando personajes y personas.

Me preguntaba como podrán buscar y conseguir sus mundos, Josefa pintando con palpitante furor y el Poeta leyendo con frenesí. Ambos parturientes de sus propios mundos procrean para endulzar almas...

El poeta traía al presente e hilvanaba anécdotas provocadoras de risa y del mundo de la alegría y la pintora bastaba ver sus vibrantes cuadros para interpretar y saber su lenguaje.

La casa de la pintora de Los Cerrillos estaba en el registro de vuelo de las aves, conseguían allí a su descanso de ida y vuelta, agua y alimento, para luego continuar a su destino y la gratitud de la bondad recibida era trinar y trinar y extender sus alas para mostrar el colorido esplendor de sus alas.

“Patria no es el amor ridículo que se siente al suelo que se pisa si no el odio que se siente a quien la agrede” esta es la dimensión conceptual y lingüística de José Martí a quien complementamos con afirmar que a pesar de haber visitado casi toda Venezuela digo que los paisajes de Trujillo ni por serigrafía tienen símil, son ellos y nos envuelven en nostalgia enternecedora que cuesta partir a otras latitudes.

Nos quedamos sentados Josefa, el Poeta y mi persona hablando y compartiendo nuestro respectivo el lenguaje del silencio, las personas así también se entienden.

Algún día conversaremos de nuevo…

gaspar_velasquez@yahoo.es